viernes, 3 de enero de 2014

XVI

Anteriormente en "Perfect..." Las hermanas argentinas que quedaron varadas en Corea y vivían en la terraza de un edificio, ahora tenían graves problemas con su nuevo vecino, principalmente la pelirroja, quien se había enfrentado fuertemente con éste. Sigue esta historia ahora mismo...

"Hey, no puedo dejarte ir. No puedo separarme de ti, no te resistas" (Don't go home de GD&TOP)

- Es solo un pinchecito, Ori. Tranquila.- repetía por tercera vez consecutiva Ingrid a su hermana mientras ella se resistía a la inyección.
- No quiero – volvía a replicar la pelirroja, apretando los puños y luciendo su rostro con expresión de evidente desagrado que rozaba el enojo. – Estoy bien no necesito inyecciones.
Ingrid: - ya decidida a terminar con el tira y afloje. – Te inyecta la enfermera o lo hago yo misma… y no será muy agradable.
Oriana: - la observa con ojos llenos de cierta bronca y terquedad mezcladas, mientras su hermana se toma impasible a su capricho, más obstinada ella que la primera.
Ingrid: - sin resignarse, a la enfermera - ¿Puede ser en el brazo?
La muchacha se torno insegura, pues sabe que es más conveniente inyectar en la parte superior del glúteo, pero, dada la terquedad de la paciente que enfrentaba en ese momento, junto a su aspecto de pandillera después de un enfrentamiento, resultaría lo mejor… Para ella y para el fin de una situación tan embarazosa. Así que aceptó.
Sin perder el tiempo Ingrid levanto una de las mangas de su hermana, peleando un poco contra ella aún, solo en español, y la sujeta con fuerza (muy a pesar de Oriana), clavándole casi los dedos en el hombro. La enfermera un poco asustada, clava rápidamente la aguja y de inmediato, la cocinera se queda completamente quieta, pues sabe que si se mueve podría reventarse una vena.
Enfermera: - guardando las cosas – Es recomendable que no vaya a trabajar unos días. En un  momento el médico les traerá un certificado. Con permiso.
Mientras Oriana recibe el certificado y varias recomendaciones del médico  en pro de sus cuidados posteriores (espero lo entienda u_u), Ingrid se acerca al muchacho de lentes cuadrados, extrañándose de la ausencia de EunPyo. Él la ve llegar e inmediatamente  le deja lugar en el banco en el que está sentado. Ella hace caso omiso.
Ingrid: - de repente – Solo será por una noche, Araso?
SeungHyun: - entendiendo a que se refiere, se muestra despreocupado – Si, ya lo dijiste en tu… casa. Y no hay que tomar muy enserio a mi dongsaeng, él solo trata de ser amable.
Ingrid: Es demasiado osado – sonríe de repente - pero me pone contenta que alguien quisiera tanto a Ori.
SeungHyun: - desconcertado – ¿Eh?
Ingrid: - lo mira en un soslayo, luego se vuelve hacia el frente – Es así, ¿no oppa? Ori amenazada y en peligro, y el valiente EunPyo le ofrece una salida.
SeungHyun: No creí que serías tan romántica…
Ingrid: Me baso en los doramas, no soy romántica.
EunPyo aparece de repente, al mismo tiempo que Oriana, y ambos se reúnen con los dos jóvenes que hace un momento conversaban sobre ellos.
EunPyo: - con ánimos restaurados – Vamos a casa, chicas. Allí se sentirán cómodas y podremos cuidarte mejor, Oriana.
Las dos latinas asintieron y quienes estaban sentados se pusieron de pie. Los cuatro caminaron hasta el automóvil de los muchachos, notando ellas que SeungHyun lucia más y más nervioso en el trayecto ¿Qué pasaba con él? Miraba para todos lados, frotaba su frente y movía los lentes, y en el final ya parecía bastante agitado… Muy diferente a la tranquilidad del alegre EunPyo, manejando con serenidad absoluta y con una sonrisa, casi dispuesto a tararear una canción en la radio.
Al fin detiene el vehículo frente a un edificio de muy decente fachada. SeungHyun estaba en la cúspide de su nerviosismo… ¿Y por qué? El vecindario lucia muy tranquilo, ningún peligro a la vista. De pronto, él gira un poco el torso para ver a las muchachas en el asiento trasero y apenas dice algo, mientras agarra a EunPyo del abrigo.
SeunHyun: Vamos a entrar primero para ordenar un poco. Vamos, dongsaeng.
EunPyo lo sigue, descendiendo del vehículo y ambos desaparecen de la vista de nuestras protagonistas. Los dos toman el ascensor, en un silencio que incomodaba al muchacho de luminosa, pero no sabe bien que decir para romper aquella pared de hielo. Después de varios pisos, las puertas se abren. Ellos se acercan a la entrada del departamento, uno extrae la llave y... clack... ya podían ingresar...
EunPyo: -cuando SeungHyun ya estaba adentro, igual que él - ¿Qué te parece Hyung? Yo mismo vine a inspeccionarlo hoy.
SeungHyun: ¿De dónde...? Estamos juntos en esto, ¿cómo pudiste tomar semejante decisión sin consultarme?
EunPyo: -entusiasmado, sin apenarse- Hyung, lamento no contarte sobre la compra del departamento, pero...
SeugnHyun: -escandalizado- ¿Compra, dijiste? Pero... ¿cómo hiciste para que el presidente no se diera cuenta?
EunPyo: Lo notó, pero lo convencí de que era para guardar mis zapatos, así que no te preocupes, hyung. -Observando el lugar– ¿Te gusta la decoración?
SeungHyun: –Hace lo mismo– Pues... esta bastante normal... –toma un almohadón de animal print que estaba sobre el sofá- Pero esto es muy estilo GDragon, JiYong.
EunPyo: Acaso... ¿No pueden pensar que somos chicos Fashion?
SeungHyun: No. Dijimos que seriamos chicos normales.
Eunpyo: Los chicos normales no tienen armas de fuego...
SeungHyun: Bueno... Es que estoy filmando una película de acción y...
EunPyo: Con razón actuaste tan bien, Hyun. Me sorprendió cuando ese cliente entro a tu tienda y te comportaste con mucha tranquilidad.
SeungHyun: En realidad, estaba nervioso.
EunPyo: Nadie lo notó. Eres tan cool, Hyung. Y no preocupes por el almohadón, que también deje algo estilo TOP para que te sientas como en casa.
SeungHyun: ¿De qué se trata? –Ambos se dirigen hacia uno de los cuartos y al cabo de un momento regresan– Está bien, no es muy extraño.  Ellas solo se quedaran una noche, así que no habrá problemas -observando el lugar- Ahora desordenemos esto.
EunPyo: ¿No se supone que subimos a ordenar?
SeungHyun: Si, pero este lugar esta tan ordenado y limpio que se nota que nadie ha vivido aquí.
Manos a la obra, ambos muchachos comienzan a desalinear algunas cosas, a poner los platos en el lavavajillas, a echar algunas migas de papas fritas light en el piso cerca del sofá, a mover las cobijas de las camas y el sofá, a alterar el orden en la nevera, y por último, a gastar lo más rápido posible aunque fuese una pequeña parte de los dos pares de pantuflas que usarían las chicas estando allí. Luego de esto, un poco cansados por hacer todo a las apuradas, tomaron el ascensor hasta la planta baja. Los nervios de SeungHyun habían desaparecido, ya que estaba preparado mentalmente para su nueva actuación, al igual que su amigo EunPyo... o JiYong. Una vez allí, salen del edificio para encontrarse con Oriana e Ingrid, a quienes de inmediato invitan a pasar. No transcurre mucho tiempo para que regresen al elevador, en el cual ellos se mantienen muy callados... No, otra vez regresaban los nervios a medida que se acercaban al piso.
La puerta del ascensor ya se abrió. Pasara lo que pasara, ellos tenían que permanecer tranquilos, pese a sus nervios incontrolables. ¿Ellas notarían lo que estaba sucediendo? Lo averiguarían en menos de un minuto, tras la entrada que ya estaban abriendo.
EunPyo: –permitiéndoles pasar primero– Bienvenidas.
Las muchachas ingresaron al departamento, bastante asombradas. Hace mucho que no veían un lugar amplio, cálido, con diferentes habitaciones y mas de cuatro paredes. Se distinguía bien la sala de estar, equipada con un cómodo sofá y un televisor, un equipo de música en un mueble lleno de CD's, de la cocina bien equipada y el comedor, cosa que  agrado mucho a Oriana. A un lado estaba el pequeño pasillo hacia las habitaciones y el baño... que tenía ducha y bañera... ¡Ducha y bañera! Por lo menos un día no tendrían que ir al baño público. Al final del pasillo, vieron una amplia ventana que del lado exterior se convertía en un balcón...
EunPyo: –a las muchachas– Vengan, chicas. Les mostraré donde dormirán ustedes. –Oriana e Ingrid siguieron a EunPyo hasta el cuarto, donde había una cama cucheta y un ropero en el cual guardar las cosas– Acomódense tranquilas. Yo voy a pedir comida –se retira inclinándose levemente.
Oriana: Ya le dije que no haga eso... –revisando el ropero– Como que está muy vacío el ropero... ¿qué no tienen ropa?
Ingrid: -se acerca- Es cierto... imagino que uno de ellos dormía aquí, pero no creo que hayan cambiado las cosas tan rápido para que vengamos nosotras, si solo nos quedaremos un día.
Oriana: –en tono burlón- Tal vez querían que pongamos nuestras cosas más cómodamente -deja  dentro del ropero su pijama y el cepillo de dientes– Listo.
Ingrid: –con sarcasmo– Dejá espacio para mí –hace lo mismo que Oriana y luego reflexiona–. Quizás no querían que veamos sus calzoncillos.
Oriana: ¿Sera que los esconden en la habitación de SeungHyun?
Ingrid: A lo mejor. Y seguramente tienen frases como: Proxeneta y orgulloso... Esta podría ser la habitación de SeungHyun.
Oriana: –haciendo un puchero– ¿Cuándo vas a dejar de molestarme con eso? –Cambia de tema y tono– Bueno, yo duermo con Leki en la cama de abajo.
Ingrid: Pero... yo voy más al baño. Quiero la cama de abajo.
Oriana: Entonces tendrás que dormir con Leki.
Ingrid: Tu gata puede dormir en el piso. Tirale un buzo y ya está.
Oriana: Pero seguro que Leki va a subir, y eso te va a molestar...
Ingrid: –pensando un poco...– Puedo pedirle a SeungHyun que me ayude a bajar la cama.
Oriana: –orgullosa– Que SeungHyun ni SeungHyun. Yo puedo bajar la cama. –estira el brazo y ya se siente adolorida por la inyección.
Ingrid: Recién salís del hospital, no te esfuerces. –sale del cuarto y vuelve al cabo de un momento acompañada del alto muchacho de lentes, con quien baja la cama rápidamente. Luego aparece EunPyo, avisando que el delivery ha llegado con la comida.
Los cuatro pasan al comedor, donde disfrutan de una deliciosa cena y conversación muy entretenida, coordinada por Ingrid y EunPyo. La pelirroja, por su parte, casi no hablaba, prefería observar todo alrededor, sintiendo calidez al mismo tiempo que extrañeza. La primera se debía a la calefacción, y la segunda a estar en un lugar diferente, no propio... y, como si se tratara de la selva, que era territorio de SeungHyun. Todavía no entendía lo que había sucedido en la terraza, y ahora estaba comiendo con él... Hasta para ella eso era raro.
Después de la comida, mientras Ingrid y EunPyo juntaban los platos, la pelirroja salió al balcón. Se sentía relajada al poder contemplar la majestuosidad nocturna de Seúl. Con tantas luces y estrellas, podía ser un lugar realmente mágico.
Tal vez era por esto o por la inyección o... el vaso de licor que estaba tomando. "¿De dónde sacaste eso?" Interrumpió SeungHyun.
Oriana: Aish. Me asustaste -observa la botella- Por ahí estaba.
SeungHyun: -agarra la botella y en un pequeño forcejeo, le quita el vaso de la mano- No puedes beber, estas tomando medicamentos.
Oriana: Esto me hace mejor que los medicamentos.
SeungHyun: -algo molesto- Deja de querer hacerte la chica ruda. No eres más que... Aish... -de manera calmada- una tonta.
Oriana: -indignada- Si viniste a insultarme, puedes irte. Déjame tranquila.
SeungHyun: ¿De dónde me estas corriendo? Deberías estar agradecida de que te salve la vida.
Oriana: Pues no debiste hacerlo, "héroe".
SeungHyun: No lo hice por ti. Fue por Ingrid.
Esa fresa, malintencionada o no, lleno a Oriana de una cierta melancolía cuya causa no podía explicar.
Oriana: Entonces la próxima no lo hagas. Ni Ingrid ni yo necesitamos de tu piedad, señor armado.
SeungHyun: ¿Todavía con eso? El arma es de juguete y se le quedo allí a un sobrino de EunPyo. Si quieres, él mismo puede decírtelo -da media vuelta para retirarse, pero siente que alguien lo detiene.
Oriana: -lo sujeta del tobillo y antes de que él pueda decir algo, ella habla muy a su pesar- Kammsanmida -lo suelta.
El muchacho le dirige una mirada rápida y decide marcharse de todas formas, sintiendo una mezcla de leve vergüenza, algo de incomodidad y una pizca de... ¿alegría o satisfacción? No, debía tratarse de lo segundo. ¿Por qué sentirse alegre de que ella le agradezca por haberla rescatado...? Qué tontería.
Abandonando el balcón, se encontró con una charla entre Ingrid y EunPyo que se le hizo muy rara… y le generaba una punzada en el estómago. Parecía que estaban debatiendo algo, se los veía bastante de acuerdo… con una cierta complicidad que no le agradaba. ¿Qué estaba pasando? Tenía ganas de preguntar, pero justo escuchó que Oriana regresaba al interior de la sala, así que los que ya estaban allí voltearon a verlos y… para la morocha no fue muy agradable notar que SeungHyun tenía una botella de licor en la mano…
Ingrid: –a SeungHyun– ¿Qué es esa botella? ¿Qué hacías con eso? –Bromeando– Espero que no le hayas ofrecido licor a mi hermana.
Oriana: –riendo– Eso hizo.
SeungHyun: No, no, no. Yo le quité la botella.
Ingrid: Lo sé. No te creo capaz de beber con mi onni.
Oriana: Y yo no le aceptaría nada, ni siquiera alcohol.
SeungHyun: Yo no le invitaría ni veneno.
EunPyo: ¿Por qué siempre están peleando? De ahora en más, tienen que mejorar su relación.
SeungHyun: No hables de relación entre… Un momento… ¿Qué dijiste?
Oriana: ¿De qué estás hablando, Willis?
Ingrid: –aclarándose la garganta– Con EunPyo convenimos que lo mejor es quedarnos aquí hasta que Oriana ya no necesite reposo. –Los dos la miraron con ojos de huevo frito, pero ella detuvo cualquier pregunta, poniéndose de pie con actitud desinteresada– Voy a bañarme –abandona la sala, seguida por Oriana.
SeungHyun: –a EunPyo– ¿Por qué convenciste a Ingrid de que se queden durante el fin de semana? ¿Cómo haremos con… –baja la voz– nuestra otra vida?
EunPyo: Pero… yo solo mencione la posibilidad… a ella le agradó de inmediato.
SeungHyun: A mí no me engañas. Las invitaste a vivir aquí y eso es lo que quieres, ¿verdad?
EunPyo: Mi Hyung me conoce bien… –leve risita– Pienso que sería interesante compartir este lugar con ellas. Será divertido, ¿no crees?
SeungHyun: Si ellas viven con nosotros aquí, tendrán que saber la verdad, sin mencionar los problemas que eso va a traernos. ¿Tú vas a decirle quienes somos y a qué nos dedicamos, JiYong?
EunPyo: Choi SeungHyun… Primero tiene que gustarles la idea… de que seamos quienes somos, antes de confesar la verdad. Cuando empezamos con esto, ¿recuerdas por qué lo hicimos? Esta es nuestra oportunidad.
SeungHyun: No puedo seguirte si no sé adónde vamos…
EunPyo: Si algo sale mal, sabes que asumo toda la responsabilidad. –los dos comparten una mirada emblemática.
SeungHyun: Lo pensaré…
Ya se hacía tarde, y comenzaron a sentir sueño, así que fueron a dormir, antes despidiéndose de las muchachas, quienes hicieron lo mismo luego de terminar de bañarse. Al día siguiente, después de una placentera noche sobre colchones comodísimos, el joven de lentes golpea la puerta de nuestras protagonistas y es atendido por la morocha. Él pregunta amablemente como habían pasado la noche, y se encuentra a sí mismo intentando ver a Oriana, quien aún dormía. Ingrid, por su parte, ya estaba lista, así que salió al comedor y desayunaron. La sorprendió encontrar la mesa servida, con abundante comida al estilo coreano. No sabía si lograría terminar o no, ya que estaba acostumbrada a un té o un café por la mañana.
Como era de esperarse, dejó una parte (no mucha) y preparó sus cosas para ir al trabajo. Ellos ya estaban listos, solo dejaron en la mesa el desayuno para Oriana antes de partir. La pelirroja despertó cerca del mediodía, sintiéndose extraña por encontrarse en un lugar diferente. Su gata, que hasta ese momento dormía al lado, ahora lloraba pidiendo comida. No quedó más remedio que levantarse. Encontró el desayuno en la mesa, y, a diferencia de su hermana, ella si lo terminó, ayudada por Leki, a quien le compartió unos bocados con los que quedo satisfecha hasta el mediodía. ¿Y qué haría después de eso? La casa estaba en orden, no sabía cómo usar el lava vajillas y no podía lavar los platos más que manualmente.
Tomó su celular, encendió la radio y, al ritmo de un tema muy pegadizo, lavó los trastos mientras Leki se hacía de un lugar, explorando la casa en toda parte donde pudiese entrar. Cuando terminó, nuestra pelirroja, tal vez por las dudas que le generaban el episodio de la noche anterior o por otros varios más, decidió hacer lo mismo que su peluda hija… y comenzó a fisgonear si había fotografías sobre los muebles, dentro de algún tipo de álbum y le parece muy extraño… no hallarlas. Decidió pasar al cuarto, cuidándose de no ser descubierta.
Mientras tanto, en el trabajo de los muchachos, ellos conversaban sobre la nueva vida que al menos uno estaba muy dispuesto a afrontar, en tanto que el otro se mostraba más prudente a esa clase de riesgos.
TaeYang: –impertinentemente– ¿De qué están hablando?
DaeSung: Hace rato que los vemos muy extraños.
SeungRi: ¿Quién es Ingurid? ¿Una noona?
JiYong: –severamente, al maknae– No te importa. Déjennos hablar en paz.
SeungHyun: –a su compañero– Creo que tenemos que decirles la verdad… Por si ocurre algún problema –ambos comparten una mirada de complicidad y JiYong asiente– Acérquense –dice a los demás– Vamos a contarles lo que sucede.
Resumidamente, cuentan a los muchachos cuál era su situación y como comenzó toda esa aventura, encontrando al final del relato los rostros sorprendidos de los demás, quienes estaban que no cabían en sí mismos del asombro. Solo después de un momento pudieron reaccionar a esa tremenda historia, digna del mejor dorama.
TaeYang: Ustedes… están metidos en un serio problema… ¿Han pensado en lo que sucederá si el presidente lo sabe?
SeungHyun: Justamente por eso les contamos sobre esto.
SeungRi: –con entusiasmo– ¿Y las chicas? ¿Son bonitas? ¿De dónde vienen?
JiYong: Viene de Ar… Latinoamérica.
Daesung: –con curiosidad– ¿Y tienen cuerpos eróticos? –se intimida al ser observado con tanta severidad por JiYong y SeungHyun.
SeungRi: –sigue entusiasmado, tal vez más que antes– ¿Podemos conocerlas?
SeungHyun: Ni en tus sueños…
TaeYang: Estoy de acuerdo con la idea de conocerlas –ante el asombro de los demás– Quiero saber con qué clase de gente se están enredando.
JiYong: –como resignado– Está bien, las conocerán. Pero solo para que no se hagan ideas que no tienen que ver con la realidad.
SeungRi: –levantándose de un salto– Me alegro mucho. Gracias, Hyung. Vamos a volver al ensayo –ya comienza a moverse, lentamente acompañado poco a poco por los demás. SeungHyun comienza a  bailar con poco ánimo, por lo que éste se le acerca – Vamos, Hyung. Con más entusiasmo. Vivir con dos bellezas latinoamericanas debería ser como un afrodisíaco para ti.
SeungHyun: –en una reacción de censura, agarra a SeungRi como si quisiera hacerle una llave, pero este se resiste. – ¿Cómo puedes decir eso?



DaeSung y TaeYang, por pedido de JiYong, intentaron rescatar al maknae y controlar a SeungHyun. Regresan a las prácticas con ánimos calmados una vez que sus compañeros prometen que lo que se ha dicho de allí no saldrá. Una vez que terminaron la jornada, nuestros protagonistas fueron a sus verdaderos hogares para buscar el automóvil que usaban en su otra vida y, tal como habían acordado, pasaron por Ingrid al hotel y marcharon hasta el cuarto en la terraza para buscar algo más de ropa. Allí demoraron un momento y regresaron al departamento, donde Oriana los recibió con la comida preparada y muy presentable.
Ingrid: -golpeando los hashi contra el vaso, para llamar la atención de los demás- Escuchen, tenemos que definir que vamos a hacer de ahora en más. Cuando fui al edificio, la ahjumma me insinuó que el problema de ayer fue nuestra culpa.
EunPyo: ¿Insinuar? Casi te corrió de ahí.
Ingrid: Cállate. Ori no necesita saber eso.
Oriana: ¿Nos echan de nuevo? ¿Y qué vamos a hacer? Tenemos que buscar otro lugar.
SeungHyun: Bueno... nosotros podemos ayudarlas a buscar.
EunPyo: Ellas no lo necesitan...
Oriana: Si, no necesitamos que nos ayudes.
EunPyo: No necesitan buscar otro lugar. Pueden quedarse aquí y compartimos el alquiler.
Ingrid: Estoy de acuerdo con eso. Este lugar es amplio y cómodo, a diferencia de esa... pieza... y no hay vecinos molestos.
SeungHyun: Un momento, yo estoy en contra. Quiero ayudarlas, pero esto me parece demasiado repentino.
Oriana: -colérica- ¿Cómo se atreve a echarnos? ¡Nosotras no tuvimos la culpa de que ella le alquile a un vesiebdeidj... Ahhhh!
SeungHyun: Y no quiero vivir con esta loca.
Oriana: ¿Quién quiere vivir contigo? ¿Habrá algún alquiler barato aquí cerca?¿EunPyo, conoces a alguien?
EunPyo: No te presentare a nadie. Yo quiero que se queden aquí. Piénsalo bien, Oriana. Tu gatita estará cómoda, no necesitan comprar nada más, solo gastarían en el alquiler y lo demás pueden ahorrarlo para el pasaje de vuelta. Solo les quedan dos meses...
Ingrid: Es por eso que también estoy de acuerdo. Solo será por el tiempo que nos queda de visa. Si causamos problemas, no dudaremos en irnos, ¿verdad, Ori?
Oriana: -mira de reojo a SeungHyun, dudando aún si aceptar o no la propuesta. No negaría que resultaba muy conveniente- No voy a quedarme si aquí no me aceptan.
EunPyo e Ingrid observan fijamente al muchacho de lentes, como ejerciendo presión... si, lo estaban presionando. Aunque los dos amigos ya lo habían charlado, a él le parecía que no era correcto que las cosas se dieran de esa forma tan repentina...
SeugnHyun: -resignadamente- Está bien...
CONTINUARA...


OHHH My God! Nuestro oppas son nada más y nada menos que G-Dragon y T.O.P.!! Y ahora vivirán con las chicas?? Ellas lograran descubrir la verdad? Cómo hará JiYong Oppa para que los demás miembros de la banda puedan conocerlas? Es muy graciosa la imagen que tienen de ellas, verdad? No se pierdan el próximo episodio!!! 
Si no conocen a Bigbang, aquí les dejamos un pagina para que comiencen a familiarizarse con ellos Click
Click aquí para leer el siguiente capitulo.

viernes, 27 de diciembre de 2013

Recreo 3: Fiestas en Corea del Sur

Buenas mi gente ¿Cómo han estado? La semana pasada no se ha publicado debido a que estaba (por lo menos yo) terminando mi año lectivo y por ello, no he podido ni escribir capítulo, ni pasarlo, ni nada u_u (es muy dura la vida de blogger). Pasando a otro tema, hace poco fue navidad y muy pronto se viene año nuevo ¿Cómo la han pasado? Espero que bien. Nosotras en familia, como siempre :3. Bueno, de eso quería hablarles en este humilde recreo: de las maneras de celebrar estas fiestas (Navidad y Año nuevo) en Corea del Sur. Hablando de ello muy pronto será la Navidad de nuestras protagonistas en un país tan lejano ¿Saben lo que esto significa? Pues ahora comenzaran a imaginarlo.
Navidad (Seongtanjeol) en Corea del Sur:
Como todos sabemos la religión “oficial” es el budismo (corríjanme si no), aunque según mis investigaciones: alrededor del 30 % de la población se declaró budista y el 50% no declaró religión alguna, digamos que no tenía preferencia por alguna religión. Saber esto es muy importante ya que nos lleva a cuestionar: ¿Por qué festejan entonces la Navidad? Muy fácil, ellos simplemente tomaron esta festividad de la cultura occidental (vaya uno a saber por qué, pero creo que fue por una cuestión puramente comercial). Ok, ok, es acá donde viene la parte interesante de mi investigación (su escritora se acomoda sus lentes cuadrados… si yo también tengo lentes cuadrados :P). Ellos… festejan la navidad… charaaan charaan (sonido de platillos)… en parejas (o sea, ¿qué pedo? Si ya lo sabían, me disculpo por tanta introducción, pero realmente no me lo imaginaba). Sí, así es, lo festejan con su enamorado/a, novio/a, lo toman como un segundo San Valentín o Día de los enamorados (como se le dice en Argentina comúnmente). Las parejitas, salen a cenar (luego hablaré de las comidas), dan una caminata (de la mano), llegado el momento se saludan con un “Merry Christmas” o “me-ri Ku-ri-su-ma-su”  y se entregan sus regalitos de navidad, aawww que “tiernis” ¬¬ (por cierto, eso fue sarcasmo). En mi caso, yo tipo que… (autocensura) shgoehrghfvnfwneorhohfdsan.
Y, quienes no se encuentran en una relación, la pasan con su familia o salen a comer y tomar con sus amigos (al igual que nosotros wiiii :D. Esto no significa nada ok? ¬¬)
El 24 de Diciembre es un día normal, laboral, en cambio el 25 es feriado: no trabajan ni los estatales, ni los bancos, ni la mayoría de las empresas privadas, tampoco hay clases en las escuelas. Los coreanos se visten con motivos navideños o el gorro de Papá Noel (Santa Claus). Corea se adorna con luces, renos, Papá Noel y centros comerciales están abarrotados de gente (ven porque digo lo de “puramente comercial”). También se realizan espectáculos en las calles y en centros comerciales. 


Vamos a lo interesante, LA COMIDA!!!!
La reina de la Navidad es la Tarta o Torta Navideña. El encanto de una tarta coreana de Navidad procede de su diseño: cuanto más complicado mejor. Algunas pueden ser un poco llamativas; pero, en realidad, la Navidad es una festividad llamativa. El rojo y el verde con purpurina combinan y nadie se queja. Los lugares donde las venden se pueden ver abarrotados de gente en estas fechas, todos van en busca de la torta más decorada.


En Japón es exactamente igual como pueden ver en la imagen.

Los restaurantes y hoteles sirven cenas y bufets navideños tradicionales. Cada año se unen más a la diversión. Por ejemplo, el W Seoul-Walker Hill tiene un menú especial de Nochebuena y una combinación de desayuno y almuerzo de pavo el día de Navidad. El Ritz-Carlton organiza los espectáculos de Fiestas de Té Vespertinas de los Ositos de Peluche, y el Desayuno con Santa y la cena de Navidad. Otros grandes hoteles, como el Grand Hyatt, el Grand Hilton Seoul, el Westin Chosun y el JW Marriott Seoul, han ofrecido regularmente cenas de pavo y bufets. En el pasado, los restaurantes locales independientes celebraban eventos navideños memorables. El chef Christian Meilinger de Chef Meili, en Itaewon, ha cautivado a los seulitas con su comilona austríaca de Navidad con pavo, ganso, pato confitado, y maridado con Gluhwein.
Si su economía actual no puede cubrir completamente un presupuesto navideño, organizaciones tales como la Iglesia de la Comunidad SaRang, la Cámara de Comercio Canadiense, las agrupaciones de KOTESOL (Profesores de Inglés de Corea para Hablantes de Otros Idiomas –siglas en inglés-) y la Asociación de Australianos y Neozelandeses de Corea del Sur (ANZA), también han organizado tradicionalmente cenas de pavo populares. Para una cena de pavo verdaderamente poco convencional pero divertida, algunas cervecerías de pollo a la barbacoa coreana, y también ciertos lugares de barbacoa “Sutbul” (parrilla al carbón) de Corea, tienen pavo ahumado en el menú.

Para quienes no salen y prefieren festejarlo en casa, los supermercados que tienden a vender alimentos internacionales, tales como Costco, el Supermercado Hannam y Haddon House, tienen disponibles unos pocos pavos congelados. Incluso puede encontrarlos “online” en ezShopKorea.com. Tengan en cuenta que les constarán más que su Butterball (marca de pavos) promedio fuera de Corea. Los carniceros coreanos también venden pato en cantidades crecientes. Sólo asegúrese de pararlos antes de que lo corten en trozos.
Las tiendas de productos gourmet, como The Deli en el Grand Hyatt y John Cook, venden pavos precocinados. Los blogs de Corea como “Fatman Seoul”, “A Food Journey in Korea”, “Seoul Eats” y, por supuesto, la Publicación de Gastronomía Coreana ZenKimchi, exponen información actualizada sobre en dónde están sucediendo los eventos y muestran cómo preparar sus favoritos tradicionales en su minúscula cocina coreana.
J

Corea del Norte ha censurado a su vecino del sur por encender miles de luces navideñas en una construcción de acero semejante a un árbol de Navidad, instalado en las regiones fronterizas de Corea del Sur.
Los testigos afirman que la luz se ve desde Corea del Norte a varios kilómetros de la frontera y que miles de personas con frecuencia no tienen energía eléctrica.
El año pasado, las autoridades surcoreanas se dirigieron a los cristianos del país solicitando abstenerse de encender luces navideñas en la frontera con Corea del Norte, después de la muerte de Kim Jong-II el 17 de diciembre de 2011.


Ahora sí, Año Nuevo:
A diferencia de nosotros, en Corea festejan el año nuevo (seol-nal o seollal) el primer día del año lunar, es decir entre el 19 de Enero y 20 de Febrero. Ésta celebración es la más importante para los Coreanos.
Las familias se reúnen en casa para celebrar. Por lo general, muchos se trasladan a otras ciudades para reunirse. Debido a esto, en esas fechas cuesta conseguir boletos de tren y las  rutas están llenas de vehículos.
Se visten con ropa nueva tradicional, conocida como Hanbok.

A primera hora de la mañana las familias se reúnen para honrar a los antepasados en un ritual llamado charye (차례).
Este ritual comienza en los días anteriores con la preparación de la comida, que se hace frenética en la víspera, para presentar una mesa llena de alimentos frescos y muy bien presentados. Otra tradición consiste en hacer reverencias (sebaet, 세뱃) a los miembros más viejos de la familia. Los niños hacen una reverencia ante sus padres, y estos ante los suyos. Como premio, los más jóvenes reciben algo de dinero de parte de sus mayores. Aunque son cantidades pequeñas, a esta “bonificación se la llama sebaetdon (세뱃돈).

El resto del día está dedicado a charlar y jugar. Un juego tradicional muy popular, es el yutnori (윷노리).
 Otro juego muy popular en este día, sobre todo entre los adultos, es el Gostop, un juego de naipes en el que suele apostar dinero (una buena forma de perder el sebaetdon :P). En los parques y lugares tradicionales se suelen poner juegos característicos a disposición de los visitantes.



Como no hay tiempo de visitar a todos los miembros de la familia y amigos, se suele enviar regalos. Estos regalos pueden ser sets preparados especialmente para la ocasión, que se venden en las grandes tiendas. Los buenos consisten en alimentos de primera calidad, ya sean frutas, carne, hongos, pescados o algo más especial como el ginseng. También hay cajas más baratas con spam o productos de higiene personal, que son los que suelen dar las empresas.



Algo que leí, acerca de la comida que se consumen en esa época fue esto:
{Y para Fin de Año, los coreanos “recomiendan” carne de perro en sopa como afrodisíaco: “La creencia popular remarca las propiedades curativas de las delicias caninas y sus efectos beneficiosos para la virilidad masculina”.
“Quien visite Corea no puede marchar sin probar la deliciosa carne de perro” cuenta un gourmet experimentado que también probó una serpiente coreana.
Claro que no todo el mundo se atreve con estos atrevidos manjares, unos por el rechazo a engullir animales raros, otros por escrúpulos ante las mascotas. Sea como fuere, uno de los platos más típicos de Corea es la carne de perro con caldo, conocida como “Boshintang” que literalmente significa “sopa nutritiva de refuerzo”, y el “soo yuck”, carne de perro en trozos con salsa picante. La creencia popular remarca las propiedades curativas de esta carne y sus efectos beneficiosos para la virilidad masculina. Los mejores restaurantes caninos se encuentran en Corea del Sur, donde cerca de dos millones de perros se crían cada año para su consumo humano, aunque este animal también se consume en Corea del Norte. El Boshintang se suele servir para cenar, además de los efectos afrodisíacos, se le atribuye propiedades beneficiosas para combatir el calor en los meses de verano.” Informa Alfredo Muñiz}
¿Qué piensan de esto? La verdad yo no sé qué decir, debe ser lo mismo que siente un chino cuando nos ve saborearnos con los asados u_u. En la Pag habían imágenes de los perros rostizados, por eso no les paso en enlace, la verdad no me gustó nadita. :S

Si quieren saber más acerca del vestuario tradicional aquí hay más información: http://spknoa.blogspot.com.ar/2008/07/los-hanboks.html

Espero que les haya gustado, yo me la pasé investigando y al final use el hermoso “copiar y pegar” porque con el calor que hace no dan ganas de nada. Así estamos. Les deseamos un hermoso 2014 de Corazón y que la pasen bien en estas vacaciones. No se pierdan el próximo capítulo (el año que viene xD), se revelará algo que las sorprenderá y, esperamos, les agrade (yo creo que si) Beso Grande. Aaaaah antes de olvidarme: GRACIAS a mi amiga Jime que me entretuvo cuando estaba buscando info. Cero ganas tenía. Ahora sí, Bye!!

Les dejo un video que, no tiene nada que ver con la navidad, pero me gusto mucho.