sábado, 9 de noviembre de 2013

XIII

XIII
Disculpas y despedidas:

Hoy comenzamos con un video, ya que pasa de todo en el cap. Conozcan a MYNAME y su tema Baby I'm sorry.

– Te pido disculpas – dice la muchacha juntando las palmas a la altura de la frente.
SeungHyun: No quiero tus disculpas. Quien debería estar aquí es – trata de simular su cara de desagrado – la salvaje de tu… hermana.
EunPyo: Pero, hyung, Ingrid vino hasta aquí para…
SeungHyun: Lo entiendo. Pero quiero que ella se disculpe, quiero verla pidiéndome perdón.
Ingrid: Es extraño que quieras verla… Digo, después de lo que pasó. Yo quería ahorrarte el disgusto.
EunPyo: - a SeungHyun – Qué atenta – como rogándole – SeungHyun...
SeungHyun: – a Ingrid – Te agradezco tu preocupación. Pero no me quiero perder el ver su cara mientras me pide disculpas.
Los tres se encontraban en la tienda de Instrumentos musicales que administraba el muchacho de lentes cuadrados. EunPyo llevó a Ingrid allí para demostrarle que su amigo era sincero y que Oriana estaba equivocada. Aunque la latina de cabello negro no dudaba de SeungHyun, conocer el local hizo que pudiera acercarse más a éste. De pronto entra un cliente.
SeungHyun: Y si me disculpan. Tengo que trabajar – se aleja de sus amigos y dirigirse al cliente.
EunPyo: - a Ingrid, de manera acelerada – ¿Qué tal si vamos a buscar a Oriana? Vamos, vamos – agarra a la muchacha del brazo y la saca del lugar.
Ingrid: - caminando junto a EunPyo – Pobre SeungHyun.
EunPyo: No te preocupes por él.
Ingrid: Si, pero… su rostro ¿Por qué tuvo que pasarle esto?
EunPyo: Con maquillaje no se le notará.
Ingrid: - extrañada - ¿Qué? – Cambiando el tono – Espero convencer a Oriana y que pida disculpas. Ayer discutimos y estamos disgustadas.
EunPyo: - preocupado – Pero Ingrid, no deberían pelearse. Además mi hyung perdonará a Oriana. Él es una buena persona.
Ingrid: Lo sé, por eso le pasan estas cosas.
EunPyo: Ingrid, no quiero verte así ¿qué puedo hacer?
Ingrid: - sonríe levemente – Ojala pudieses hacer algo.
En ese momento, Ingrid recuerda aquel día en que pisaron suelo coreano… Al menos ella estaba muerta de miedo, como si temiera el “desenlace” que tendría aquella situación. Miraba hacia todos lados, soportando una angustia inaguantable, casi comparable a la que sentían los protagonistas de las películas de asesinos en el momento en el que el psicópata se acerca y ellos saben que no hay salida. Va a morir, el personaje lo sabe, pero lucha en su interior por unos segundos más de vida. Esa clase de pánico invadía su ser en la dolorosa espera del avión que las llevaría a Japón… pero que ellas no pudieron abordar. Después de todas las cosas que habían sucedido, la morocha ya comenzaba a pensar que existía un patrón de situaciones: Van a tomar el avión salvador, Oriana quiere ir al baño: pierden el avión; están viviendo en el hotel sin gastar de más, Oriana trae a Leki: tienen que buscar un alquiler; tenía ella por fin un amigo, Oriana lo golpea: tal vez pierda su amistad…
EunPyo: - corta los pensamientos de Ingrid – Yo voy a convencerla – expresa con su característica sonrisa confiada.
Los muchachos se acercan al lugar donde viven nuestras protagonistas y ven salir a la pelirroja con Mayra. Al notarlos la cocinara,cambia la expresión de su rostro, mostrándose severa.Ni siquiera saludo a EunPyo, solo dice – Voy a desearle suerte a Mayra – y luego mira a ésta y le pide que se apuren, a lo que la joven no puede si saludarlo, solo hace un gesto rápido. Todo esto sucedió en un abrir y cerrar de ojos. Ingrid no tuvo más remedio que despedirse del joven coreano,quien le prometió volver para convencer a Oriana.
Mayra: Hasta aquí está bien. ¿Cómo me veo?
Ingrid: Sí, te ves muy linda.
Oriana: Te ves como… dispuesta a rendir. ¡Ah!!Por cierto – saca un dulce de su mochila y le entrega a Mayra – Esto lo compramos para vos, comelo para que te de buena suerte.
Mayra: ¡Oh! Es Yeot, nunca comí. Espero no me saque un diente.
Oriana: No te preocupes, una sonrisa con un diente menos es muy graciosa – ríe y guiña un ojo.
Ingrid: – perspicaz –¿Lo decís por algo que hiciste ayer?
Oriana: Le mejore su imagen y punto – a Mayra, con un tono más amable - ¿Tomaste un té relajante?
Mayra: Si… pero – curiosa –¿pasa algo entre ustedes?
Oriana: No. No. ¿Quieres que te esperemos hasta que salgas?
Mayra: No, por favor vayan a hacer sus cosas. Después nos vemos y festejamos.
Oriana: - abraza a su amiga, tal vez, de modo bruto – que te vaya bien. Te deseo lo mejooor.
Mayra: - se siente ahogada, con voz débil – Gracias, mi respiración.
Ingrid: Si Ori ya dejala – abraza también a su amiga – Sos muy inteligente, seguro te va a ir bien. Gambatte.
Yeot: es un dulce de procedencia coreana. Se suele regalar a los candidatos a ingresar a la Universidad como deseo de que aprobaran el examen (no es el caso de Mayra, pero las muchachas igualmente tienen este gesto para con ella). Esta golosina puede quitarte un diente debido a que es muy pegajosa.

Las hermanas Correa se despiden de su amiga, quien entra al edificio para rendir el examen que estuvo preparando en este tiempo.
Oriana: Tenemos que terminar el Jean para May…
Ingrid: - seriamente - Lo sé, pero ya falta poco.
Apenas entran al departamento se ponen en la tarea de terminar la prenda, a la cual cada una agrega su toque personal. Cuando terminan el obsequio, lo envuelven y, por aparte, las chicas agregan un tarjeta :3
Ingrid: Ori…
Oriana: - concentrada escribiendo la tarjeta - ¿qué?
Ingrid: Tenés que disculparte con SeungHyun.
Oriana: Ya sé, pero prefiero esperar más.
Ingrid: – molesta–¡Noo! Si esperas no lo vas a hacer.
Oriana: ¿Y? ¿Qué va a pasar? Nada.A lo sumo, no lo veo más y listo.
Ingrid: ¿Si? ¿Qué fácil, cierto? Pues vas a seguir viéndolo porque es mi amigo así que…–tocan la puerta, se levanta – EsEunPyo, le pedí que venga – abre la puerta.
EunPyo: - saluda a las muchachas – Annyong.
Oriana: - tímidamente – Annyong – se levanta – me voy.
EunPyo: - le estorba el paso – Oriana, espera. Vengo a hablar contigo. Además, me puse muy mal porque no me saludaste.
Oriana: - avergonzada – Lo siento. Ahora no puedo… Tengo que ir a trabajar. – da un paso al costado y luego sigue para salir.
EunPyo: - nuevamente le estorba el paso – Pero tienes que hablar con SeungHyun.
Oriana: - apurada – sí, ya se. Él es una buena persona y yo estoy equivocada. Pero lo haré después, ahora llego tarde.
EunPyo: Yo las llevo. Vine en auto. Lo que saque recién del taller.
Ingrid: - agarrando su abrigo – Entonces voy con ustedes, para aprovechar.
El trabajo en el restaurante fue el mismo de siempre; a Oriana se la veía como todos los días, animada y bromeando con sus compañeros y también era víctima de las bromas de aquellos. Ingrid estaba concentrada en su deber, ilusionada con cambiar de puesto.Pensaba, además,en la charla que tendría pronto su hermana con SeungHyun, desando que ésta no metiese la pata nuevamente con el posible y único amigo que tenia aparte de Mayra.
A la salida, las muchachas se encuentran nuevamente con EunPyo, quien ya las esperaba. La pelirroja pensaba si había una especia de complicidad con Ingrid para que no tuviese otro remedio que ir. Bueno… estos dos ya se saldrían con la suya.
EunPyo: Es aquí – avisa y sale del coche, entra rápidamente al local – Ahí viene Oriana, espero no seas severo con ella.
SeungHyun: - saca un par de cosas del mostrador – Apúrate y ayúdame con las vendas.
EunPyo: - ayudando a su amigo - ¿qué? ¿Por qué me pides esto?
SeungHyun: - colocándose curitas en diferentes partes del rostro – cuando veas la cara de tu amiga entenderás.
EunPyo: Pero hyung – deja de ayudarlo con los vendajes.
SeungHyun: - se saca los lentes y le coloca una curita en el borde – Ya está.
Mientras esto ocurría dentro  del local, fuera se encontraban las hermanas, Oriana miraba la vidriera maravillándose por los instrumentos musicales que veía e Ingrid estaba alerta por si su hermana pensaba huir.
Ingrid: No te quedes ahí. Vamos, entremos – indicándole la entrada.
Oriana: ¿Por qué tengo que hacer esto? ¿Es tan importante SeungHyun para vos?
Ingrid: ¿Qué decís? Ori… No te hagas. Asumí tu culpa – la agarra del brazo, obligándola a entrar.
Oriana: Pará, pará. Puedo sola. Solo… que quiero que vos y EunPyo no estén.
Ingrid: Bueno, entremos.
La cocinera entra cabizbaja e Ingrid, se preguntaba:“¿Qué le pasa a SeungHyun? Esta peor… No estará haciendo un acting ¿verdad?” A la cocinera no le quedaba más remedio que enfrentarlo, ya estaba allí. Lo mejor sería desdramatizar todo para que el asunto terminara de una vez.
Oriana: - a Ingrid y EunPyo - ¿Nos pueden dejar solos?
SeungHyun: - la interrumpe – No, claro que no. Ellos se quedan.
Oriana: ¿Ah? – mirando a los jóvenes, luego, por aparte – Desgraciado, hijo de su ma… – vuelve la vista a SeungHyun y baja los ojos, hablando con voz débil – Gomenasai (lo siento en japonés).
SeungHyun: - colocando la palma detrás de su oreja - ¿qué? ¿Qué dijiste? No te escucho. Seguro por la caída a causa del golpe…
Oriana: - controlándose – Bueno, no tengo la culpa que seas tan torpe - ¿controlándose dije? :P
SeungHyun: - indignado - ¿Qué dijiste?
Ingrid: - a Oriana, en voz baja - ¿Qué haces, boluda?
EunPyo: - a su amigo – Hyung, cálmate, por favor.
Oriana: - en voz alta – I’m sorry, gomenasai, lo siento, discúlpame.
SeungHyun: - ignorándola, a sus amigos - ¿les pareció sincera?
Ambos se miran entre sí.
Oriana: - disgustada – ¡Ah, no! – da media vuelta y comienza a caminar.
Ingrid trata de impedir que se vaya y EunPyo habla con su amigo – Pero… SeungHyun ¿Por qué haces esto?
SeungHyun: - elevando la voz – Ella me trato de proxeneta.
Oriana: - traga saliva y vuelve a SeungHyun, apenada. – I’m sorry, estaba equivocada, lo que sucedió es que ese taxista me dijo que tuviese cuidado contigo y yo me hice… Aish, no importa.
SeungHyun: ¿Taxista?
EunPyo: ¡Ah! Ori, el taxista te dijo eso pues, porque… mi hyung… tuvo muchas novias. Él es un rompecorazones – sonriente – Seguramente el taxista te vio tan… estem… extranjera.
Oriana: ¿Qué? – Observa a SeungHyun despectivamente, haciéndose la interesante – Por favor,SeungHyun no me impresiona. Soy amiga de un idol.
Los tres jóvenes al unísono - ¿amiga de un idol?-
Oriana: Si. Soy amiga de  Hero JaeJoong. – Ingrid se golpea la frente, en señal de trágame tierra.
EunPyo: - sorprendido – Aigo. Ori.
Oriana:Sí, mira – muestra su celular que es arrebatado por SeungHyun.
SeungHyun: Veo a Hero ahí, también a Ingrid y… a un grupo de muchachas, pero tú… tú no estás aquí.
Oriana:- observa la pantalla del celular – Ah. Es que… yo saque la foto.
SeungHyun: ¿Y esperas que me crea ese cuento? Seguro que la sacó el camarero del lugar.
Oriana: No. No había camarero, era yo.
EunPyo: ¿Eras la camarera Oriana?
SeungHyun: - riendo – Ah! Claro, ahora entiendo.
Oriana: No. Tú no entiendes nada. Si no… mira como te vendaste.
SeungHyun: - apenado – Ah este…
Oriana: No, my Darling. Yo te hice esto – apuntando el golpe – pero esto – le saca una curita que había puesto en su mentón - ¿ves? Aquí no hay nada.
SeungHyun: - tratando de explicarse – Pero que – apenado – Yo…
EunPyo: Discúlpalo Ori.
Oriana: - haciéndose la interesante – Ay, no sé. Tendré que pensarlo.
SeungHyun: Ah ¿sí? Pues yo tampoco te perdone y…
Comienza a armarse bullicio por parte de los tres lo que perturba a la morocha, y esta, lanzando un grito, calla a todos.
Ingrid: - elevando aun más la voz – Si hablan en inglés no les entiendo. Así que… - a Oriana – Vas a volver a las clases de coreano y listo - mira a todos y se calma – Ahora sí, nos retiramos – y se retira con la pelirroja - ¿tenias que ponerte a hablar de más? ¿Era necesario?
Oriana: - sin ganas de discutir – Bueno – comienza a reír para sí misma.
Ingrid: - observa cuidadosamente a ésta sin que sedé cuenta - ¿Qué?
Oriana: - es sorprendida - ¿Eh? Nada – ocultando su sonrisa –.Tu amigo SeungHyun es un tarado, nada más.
Ingrid: - exagerando – Si ¿verdad? ¿Viste lo “proxeneta” que puede llegar a ser?
Oriana: Ya basta con eso.
Una vez llegadas a su departamento, solo esperaban ver a Mayra, y, entre quejarse del frio, ordenar un poco el espacio, si bien no había mucho que hacer.  La menor de las hermanas repasa sus lecciones y la otra jugaba y mimaba a Leki. Unas horas después su amiga llega, las latinas estaban alerta, primero querían ver su expresión, antes de acercarse, expresión que no parecía triste así que esa era la señal.
Oriana: - la primera en salir – Mayra ¿Cómo te fue? – mostrándose alegre.
Mayra: - su rostro se torna triste - ¿Cómo me fue…?
Las muchachas argentinas comienzan a entristecerse también, pero… Mayra, repentinamente dice: – Me fue bien – eufórica, ríe y se muestra alegre.
Ingrid: Ay no, Mayra no nos asustes.
Oriana: – haciendo puchero – Babo.
Luego llegaron las felicitaciones y las muchas preguntas acerca del examen, que la joven de rulos respondió a medias, tampoco quería hablar mucho de ello. Mientras Oriana preparaba ramen, las otras dos muchachas hablaban de música y doramas, a la vez que miraban videos. La cocinera aportaba algo de vez en cuando y Leki encontró su espacio rápidamente, acomodándose sobre el buzo de su madre humana. El ambiente era entretenido al mismo tiempo que calmado. Nuestras protagonistas hicieron entrega del presente para su amiga y ésta, al recibirlo se alegro tanto que hasta casi llora de la emoción, prometió en ese instante usarlo para salir a bailar con ellas y “las europeas” y así todas brincaban de la alegría. Más tarde – a comer – avisaba la pelirroja.
Mayra: - probando la comida – Mmm… muy rico, Ori.
Oriana: - tímidamente – Gracias, pero es solo ramen.
Mayra: Pero igual… ¿Es casero?
Oriana: Ajam – asintiendo con la cabeza.
Ingrid: ¿Qué esperabas Mayra? Trabajamos en el comedor de un hotel.
Mayra: - sonríe con simpatía - ¿Y cómo van con el dorama que les recomendé?
Ingrid: Ay, ya quiero que esos dos se decidan.
Oriana: A mí me gusta JiHoo.
Mayra: - alegre - ¡Sí! A Ori le gusta un oppa.
Oriana: Yo no entiendo como JanDi no se fija en él. Aish… me cae tan mal ese Goo JunPyo– con cara de fastidio.
Mayra: Ay Ori, pero si él es muy sepsy con esos rulitos. ¡Ah! Y tu oppa se llama Kim HyunJoong.
Ingrid: Otro “Kim”. A mí me gusta GooJunPyo.
Mayra: Él se lama Lee MinHo.
Ingrid: Si, estuve investigando. Pero solo me gusta con los rulitos de GooJunPyo… y la misma personalidad.
Mayra: ¿Lo investigaste? – se lleva las manos a las mejillas – Ay Ingrid, estoy orgullosa de ti.
Oriana: Bueno, a mí me gusta la sonrisa de JiHoo. – se sonríe – Me gustan los chicos con linda sonrisa.
Ingrid: – levantando las cejas – ¿Cómo Kwon EunPyo?
Oriana: Mmm… y a vos te gustan los “cara de mafiosos” como SeungHhyun.
 JiHoo Personaje de BBF interpretado por el actor Kim Hyun Joong (a quien hace referencia Ori)
 Goo Jun Pyo Personaje de BBF interpretado por el actor Lee Min Ho (a quien hace referencia Ingrid)
BBF o Boys Before Flowers es un dorama coreano, que, de paso,  recomendamos a todas ustedes n_n 

Ellas estaban muy tranquilas en el calor del hogar de Mayra, no se imaginaban que alguien afuera las estaba espiando, pero esta vez no estaba solo…
EunPyo: - en voz baja – No entiendo de qué hablan.
SeungHyun: ¿Qué hacemos aquí?
EunPyo: ¡Sshhh! Que te pueden escuchar. Oriana casi me atrapa la otra noche.
SeungHyun: Pero ¿Por qué estamos aquí? – en voz baja.
EunPyo: Solo quiero que nuestras amigas estén bien.
SeungHyun: - dudando -  Mejor nos vamos.
EunPyo: Esta bien, vamos.
El muchacho abandonó el lugar hablando a su amigo, hasta llegar al coche ¿Por qué este no le contestaba? –¿hyung? – Pregunta al aire ¿Dónde estaba? ¿Lo descubrieron? Se preguntó, ¿Qué hacer? Continuaba, pero no podía dejarlo, así que subió por las escaleras para buscar al chico de lentes… se tranquilizo al verlo ahí, escondido todavía.
EunPyo: Hyung ¿Qué haces ahí? Vamos
SeungHyun: ¡Shhh! Escucha.
EunPyo: ¿Qué?
SeungHyun: Ssshh, espera un momento.
EunPyo: – decide bajar la voz–Alguien canta ¿Quién?
SeungHyun: Ok. Vamos – llevando a su amigo con él.
~~ Al día siguiente ~~
Ingrid volvía del trabajo sin su hermana, pues esta se había ido con uno de sus compañeros a estudiar coreano. Luego de entrar a su departamento, decidió visitar a su amiga, quien no se encontraba, algo raro, debido a que ella les había dicho que dormiría hasta tarde ¿se había ido a comer por ahí? ¿Por qué no la esperó?... Bueno, tal vez debía encontrarse con alguien… Lo mejor sería esperarla. Y eso fue lo que hizo en esas dos horas (entre otras cosas, como volver a ver videos de CNBlue).
Ingrid: - llamando a la puerta de Mayra – ¡Hola!
Mayra: – desde adentro – Ya voy – luego de unos instantes, abre la puerta – Ingrid, pasa.
Ingrid: – entrando, en un rápido vistazo, distingue un equipaje – ¿Y ese bolso?
 Mayra: – restándole importancia – Mi ropa. Me fui a bañar y luego salí por unos asuntos.
Ingrid: – nota una extraña expresión en su amiga, como una especie de angustia disfrazada - ¿Te pasa algo May? – pregunta, preocupada.
Mayra: – no aguanta más y sus ojos se llenan de lagrimas – Lo siento.
Ingrid: – aun más preocupada, se dirige rápidamente hacia Mayray la estrecha entre sus brazos –¿Por qué decís eso? ¿Qué pasó?
Mayra: - secándose las lagrimas, sollozando – Mis padres… mis padres quieren que vuelva.
Ingrid: - se entristece – Pero… May – se muestra animada para su amiga – Entonces… te vamos a prepara una fiesta de despedida. Hoy podemos salir. Le voy a decir a Ori y reventamos la noche de Seúl.
Mayra: – interrumpe a su amiga – Me voy esta noche a las 8 –una lagrima vuelve a deslizarse sobre su mejilla.
En ese momento, Ingrid sintió un vacío.Parecía que no fue nada el tiempo que compartió con ésta, pero, al mismo, tiempo parecía que eran amigas de años. ¿Con quién pasaría esos momentos que pasaba con Mayra? ¿Con quién? ¿Con quién vería y se reiría hablando de música y doramas? ¿Con quién hablaría en su idioma? ¿Con quién le haría bromas a su hermana? Otra vez ese vacío, esa soledad, la invadía. Cada bolso o a cada cosa en la que la ayudaba como preparativo por el viaje, hacía que ese vacío creciera aún más.
Ya estaba listo, solo faltaban despedirse. La joven de rulos habló a nuestra protagonista, para sacarle esa cara de angustia que llevaba consigo – Nos vamos a seguir comunicando por facebook, babo – le dice y sonríe tiernamente, sonrisa que la argentina pensaba en guardar con afecto en su interior. Pronto se anunciaba el vuelo de nuestra amiga.
Mayra: Ya tengo que irme. Saluda a Ori. Se me cuidan, y no se peleen.
Ingrid: Mmm trataremos. Te vamos a extrañar y… - con algo de tristeza – que tengas un buen viaje.
Poco a poco, paso a paso Mayra desaparecía de la vista de nuestra protagonista, quien miraba de un lado a otro, recordando (otra vez, tener que acordarse) el día que piso Corea… ese aeropuerto, esos carteles luminosos inentendibles, ese montón de gente viviendo en su burbuja, en un ir y venir constante, todos ellos con rostros inexpresivos comparables al semblante de Slenderman…miles de monedas repetidas, murmurando cosas indescifrables… No quería pensar más, no quería seguir en ese lugar, estando sola. No pensó en otra cosa más que en salir corriendo para recostarse, solo quería dejar de pensar dejar de preguntarse ¿por qué?  Un par de lágrimas se deslizan sobre su rostro y como si el tiempo y espacio no existieran se quedo dormida. Hasta que algo o alguien la incómoda y las lucen se encienden.
Ingrid: – lentamente abre sus ojos y con voz débil - ¿Qué pasa?
Oriana: – exaltada – Mayra se fue… Así me dijo la Sra. del alquiler – mirando a Ingrid, en busca de una respuesta.
Ingrid: – se acomoda, lentamente sentándose sobre el colchón, lanza un suspiro – Si. Mayra se fue.
Oriana: - acelerada - ¿Y qué paso? ¿Volvió al la residencia? O
Ingrid: Ori – la detiene y le indica que se siente junto a ella – Mayra… se fue. Volvió a Colombia.
Oriana: - sus ojos se llenan de lagrimas, pero sin llorar - ¿Me estas jodiendo? No, mentira – se levanta y mira hacia afuera - ¿Dónde está Mayra?
Ingrid: Mayra volvió a su país.
Oriana vuelve a agarrar su mochila y sale del lugar. La mañana siguiente fue aun más triste y bastante silenciosa. Hasta que llaman a la puerta. Ingrid, se levanta y atiende.
EunPyo: –acompañado de SeungHuyn, habla sonriente – Annyong. Trajimos comida – levantando una bolsa.
Ingrid: Annyong. Pasen.
Los muchachos entran a la humilde habitación en la cual vivían las latinas y saludan a la pelirroja quien sin mucho ánimo les devuelve el saludo.
EunPyo: - percibiendo el panorama gris - ¿Pasa algo?
Ingrid: – con ojos tristes – Si, ayer se fue nuestra amiga, la que vivía ahí – apuntando el otro departamento.
SeungHyun: ¿A dónde se fue?
Ingrid: Regreso a su país. Como ya se aceran las fiestas… – sin ánimos, prepara la mesa para comer junto con los muchachos.
La comida fue pacífica, tal vez demasiado, hasta resulto extraño. Hablaron poco, más en una breve conversación llena de comentarios de EunPyo e Ingrid.
Inesperadamente para los cuatro jóvenes, perciben sonidos que pertenecen a pasos y murmullos de personas. Comienzan a escuchar con atención y, al parecer, provenían de las escaleras.
Ingrid: - con ceño fruncido y expresión de desagrado - ¿Y eso?
Oriana: ¿Lo nuevos inquilinos? Ayer la Sra. Me dijo que ya se alquiló.
Ingrid: Que rápido…
EunPyo: - expectante, con los ojos bien abiertos - ¿Qué, nuevos vecinos?
Ingrid: - lo mira en un soslayo – así parece.
SeungHyun: Entonces tal vez no se sientan solas.
Todos observaban a través de la ventana, y vieron aparecer a un hombre alto, de tez levemente bronceada y abundantes rulos (si, un coreano con rulos), que entraba llevando sobre sus brazos una caja, seguramente de la mudanza, que se enredó con la sábana que estaba colgada en el tendedero. Este sujeto, liberando uno de sus brazos, aparta el manto de un brusco tirón dejando que caiga lentamente sobre el suelo.
Oriana: Pero… - evidentemente enfadada – mi sábana – sale al patio.
Ingrid: Ay, no – se lleva las manos hacia el rostro, tratando de cubrirse.
SeungHyun: - dirige una mirada imperativa a EunPyo – Creo que se va a meter en problemas…
EunPyo: ¿Y porque yo? – apunta hacia el patio, con el dedo levemente extendido – ese tipo es muy alto – ve por la ventana que llegan dos hombres más y Oriana se acerca al primero. Traga saliva y decide auxiliar a su amiga muy a su pesar.
Oriana: - bien erguida – Hey you! What are you doing? Don’t touch (Hey vos! ¿Qué estás haciendo? No toques) – levantando la sábana del suelo – was clean. You understand? (estaba limpia. ¿Entiendes?).
EunPyo: - medio encorvado – Discúlpala, pero… ensuciaste su sábana…
Sujeto: - los observa detenidamente con cara de poker – And? (¿y?) – a EunPyo, con actitud amenazante – Dile que desde ahora no se atreva a cruzar hacia este lado, araso? (¿entiendes?).

CONTINUARÁ…

Quieren saber a qué anécdotas de SeungHyun (referidas al baile) se refieren EunPyo en capítulos anteriores? Ok Clic en el Link ---> http://rebloggy.com/post/gif-stage-live-fun-crazy-dance-kpop-top-silly-bigbang-tabi-skills-bingu-bingu-to/26900997842

Gracioso cierto? Espero haberlas complacido y por favor: NO SE PIERDAN NUESTRO PRÓXIMO CAPITULO, no,  si quieren saber que se trae este tipo con sus amigos. Beso Grande.

viernes, 1 de noviembre de 2013

XII

"Deja de hablar, nena. O empezaré a caminar." (Shut up de Black Eyed Peas)


- Todavía no puedo creer que esa boba abandone las clases de coreano – enojada, comenta Ingrid con sus compañeros de trabajo, mientras enérgicamente lava los platos.
Compañero: -calmándola – No te preocupes, Ingrid. Con la lista de frases y palabras que le diste, ella seguro se arreglara sola.
Ingrid: - sonriendo suspicaz – Seguro que si – pensando – Ella volverá a las clases desesperada ja ja ja.- a su compañero – Por cierto, ¿crees que ya puedo atender el salón? Mi coreano ha mejorado bastante – sonriendo.
Compañero: - entusiasmado por ella – Sí, claro que sí. Hoy podemos practicar después de tu turno y hablaremos con el jefe.
Ingrid asiente entusiasta. En cuanto la pelirroja, ella había salido más temprano que su hermana, como todos los días, solo que en vez de esperarla como era su rutina, tuvo que retirarse sin más para hacer unas compras y así terminar con los pantalones que estaban haciendo para su amiga. Repasando la lista que le había preparado la morocha, Oriana llega a la terraza en la que vivían con su hermana y descubre que la puerta estaba abierta. – Ay, no puede ser, ¿Cómo nos olvidamos de cerrar?... Debió ser Ingrid – piensa la latina entrando al lugar se sorprende al encontrarlo ahí. Lo que hizo que unos escalofríos recorrieran su cuerpo.
Oriana: - alterada - ¿Qué haces aquí?
Seung Hyun: Annyong. ¿Qué te pasa? ¿Así piensas atender a las visitas?
 Oriana: - dejando su mochila al costado de la puerta, en el suelo, sin quitarle los ojos de encima al muchacho - ¿Cómo entraste? – le pregunta más calmada.
Seung Hyun: Encontré la llave y entré. Afuera hace mucho frio.
Oriana: - pensando – Que obvias que somos para dejar la llave debajo de la maseta – a Seung Hyun – y… ¿qué haces aquí?
Seung Hyun: EunPyo me pidió que viniera.
Oriana: Ajam ¿y Eun Pyo? – pregunta rápidamente.
Seung Hyun: working (trabajando).
Oriana: - desentusiasmada – Ah y… ¿Tú no tienes un negocio que atender? – despectivamente.
Seung Hyun: Y… ¿Tú no tienes un país en el cual estar? – con el mismo tono despectivo usado por la pelirroja.
Oriana: Aiiish – incomoda por el silencio que se generó repentinamente en el ambiente.
Seung Hyun: - luego de unos segundos, rompe el silencio – ¿Ingrid?
Oriana: Ah… eh está trabajando. Ella sale después que yo.
Seung Hyun: Y no la esperaste ¿y si le pasa algo?
Oriana: Don’t worry (no te preocupes) – le responde y para escapar de la situación (o de él), agrega – Además, tengo que irme.
Seung Hyun: - levantándose – Entonces, te acompaño.
Oriana: Eh? Este… Está bien -  tímidamente, luego razona – Estúpida – agarra lápiz y papel y comienza a escribir una nota para Ingrid.
Se cambia el abrigo y agarra su infaltable mochila, antes que el joven pueda decirle algo, la muchacha latina le responde – sí, así vestida voy – referido a su atuendo.
Ambos llegan a la parada del transporte público.
Seung Hyun: Mejor tomemos un taxi.
Oriana: - a sí misma – Nooo, no se lo permitas – a Seung Hyun – Prefiero el bus gracias.
Seung Hyun: Pero… en taxi es más rápido.
Oriana: - lo mira a los ojos y muy seriamente – Prefiero ir en bus.
Para suerte de la cocinera, el transporte llega en pocos minutos. Los jóvenes suben, durante el viaje ambos no emitieron palabra alguna. Seung Hyun se arrepentía de haberse ofrecido en acompañar a la pelirroja, no estaba cómodo con ella, a diferencia de con Ingrid ¿Por qué cuando Eun Pyo hablaba de esta muchacha, la pintaba como una persona tierna y simpática, si para él no lo era? O… bueno tal vez un poco por la noche en que habían salido los cuatro. Pero justo esa noche la había conocido y su primera impresión fue pésima. Todavía se preguntaba cómo hizo para simular la cara de espanto que esa situación ameritaba y, esa historia, esa mentira de que venía corriendo y se cayó solo se la podía creer Eun Pyo por la estima que le tiene. Lo único tolerable en ella, según él, era cuando cantaba. No obstante, en lo demás ni hablar y mucho menos en ese momento o ¿acaso había pasado algo con ésta?
En cuanto a  Oriana, mientras estudiaba la lista, tenía sus propias preocupaciones: ¿Por qué quiere acompañarme? ¿Tendrá algún plan macabro, entre manos? se atormentaba la cocinera, recordando una y otra vez la advertencia de aquel taxista. Tengo que detener esto, se imploraba a sí misma. Mirando una y otra vez la lista, buscando palabras y/o frases que la ayudasen a pedir ayuda o, mejor aún, decirle al muchacho que no le agradaba y que la dejara en paz a ella y a su hermana. Sí, eso haré, concluye satisfactoriamente.
La siguiente parada es.- avisa Seung Hyun y se levanta del asiento.
- ¿Qué?- exclama la latina, preguntándose exactamente si no la quería alejar del lugar al que realmente tenía que ir. Mira de un costado a otro, hasta que la voz del surcoreano interrumpe sus pensamientos.
- ¿Bajamos o no? – los demás pasajeros observaban a la pelirroja notándola extraña, tal vez asustada (y la razón que tenían). Oriana mira a través de la ventanilla, dándose por enterada que si era el lugar en que debía bajarse, rápidamente desciende por los escalones del transporte junto con Seung Hyun.
Seung Hyun: - extrañado - ¿Estás bien?
Oriana: Si – camina rápidamente adelantándose.
Tanto Oriana como Seung Hyun entraron al centro comercial para comprar los detalles que faltaban. La pelirroja siempre se intentaba adelantar del muchacho de lentes cuadrados, ingresando así a la mercería. Seung Hyun la sigue, pero no se acerca mucho a ella, intenta distraerse mirando los canutillos, mostacillas, piedras y demás objetos pequeños y brillantes, hasta que escuchó un “chugul-e” que salía de la cocinera. ¿Estaba ella amenazando a la que atendía en el lugar? Aunque la otra joven no se quedaba atrás y comenzó a regañarla. A todo esto, el joven da media vuelta y se dirige apresuradamente hacia la disputa. Al observar a las muchachas, nota a Oriana muy tranquila ¿Por qué estaría tan tranquila en una situación así? ¿Qué pensaba hacer luego? ¿Por qué comenzó ella la discusión? No tuvo más remedio que interferir.
Seung Hyun: - a la muchacha, en coreano – Lo siento, discúlpala. Ella… es extranjera – a Oriana, en inglés - ¿Qué te pasa? Pídele disculpas.
Oriana: Estábamos hablando tranquilamente – como espantando moscas – No te metas.
SeungHyun: Pídele disculpas – la mira seriamente – ahora.
La muchacha: - a Seung Hyun – con su disculpa me basta – le dirige una sonrisa coqueta.
Poco duro el tiempo que permanecieron en el local. La cocinera pudo conseguir lo que buscaba hasta con un descuento extra y Seung Hyun, por su lado, un número de celular, perteneciente a la joven que atendía allí.
Al ver cruzar a un niño comiendo hoddeok o hotteok (especie de panqueque relleno que se venden en las calles de Seúl) a nuestra protagonista se le antoja exactamente ese panqueque que llevaba este y, como era de esperarse, estaría dispuesta a complacer ese capricho.
Oriana: - a Seung Hyun - ¿Dónde venden de esos? – apunta al niño que va con el hotteok.
Seung Hyun: En la plaza de la siguiente cuadra.
Oriana: Entonces, allí voy. No soy de esas que van a cafeterías - poniendo un dedo debajo de la nariz para respingarla.
Seung Hyun: Entiendo, no tienes clase.
La muchacha de cabello rojo decide olvidar rápidamente el comentario, cruzan la calle, se dirigen al puesto en la plaza y muy contenta Oriana se sienta en un banco para descansar, no olvidemos que el surcoreano la acompañaba, cosa que la molestaba ciertamente a causa de las palabras de aquel taxista “Ten cuidado con ese muchacho”. ¿Por qué no podía ser más sencillo? La mejor manera de cortar con esta situación era hablándola pero ¿cómo? La lista de Ingrid claro, tal vez podría ayudarla a expresarse para acabar con esa sensación horrible que sentía en su compañía.
Oriana: - respira hondo y se decide a hablar – I need say something (necesito decirte algo)
Seung Hyun: - extrañado – ¿eh? está bien.
Oriana: In Korean (en coreano), seré directa – hace una pausa, lo mira a los ojos – really… ¡aish! Chauheyo (me gustas).
Seung Hyun: - se aleja, rojo como un tomate y totalmente confundido - ¿Qué? ¿Qué dices?
Oriana: Es que… chal senguiota (eres guapo).
Seung Hyun: - se levanta consternado, sin mirar a la muchacha, trata de calmarse – Realmente no me lo esperaba – voltea hacia esta quien ya no se encuentra allí.
Oriana: - a un anciano – i-sekia (hijo de p*ta, cabrón).
El surcoreano escucho esto, estaba pasmado ¿Cómo es que hace un segundo la persona, si se le puede llamar así, que acababa de confesarle sus sentimientos, ahora, insultaba a un indefenso anciano? ¿Por qué lo hacía? ¿Había enloquecido? Esta era una única razón posible que podía encontrar. Mientras esas y más preguntas cruzaban por su cabeza, el anciano reprendía a la muchacha con un montón de palabras y repitiendo una y otra vez - sagaji (mal educada)-
Oriana: - muy tranquila – hosori hajima (no digas tonterías)
Anciano: - intenta golpear a la joven – sagaji! Sagaji!
A pesar que Seung Hyun solo quería escapar de la situación, una parte de él le exigía que se quedara a auxiliar a la latina, pero…. ¿para qué ayudarla? ¿Para qué ese sentimiento hacia él creciera? No, lo mejor era retirarse. Es así que da el primer paso para escapar y, como algo totalmente inexplicable, extraño, impredecible, se dirige a la pelirroja; agarra a esta del brazo y la lleva a rastras para huir de tal situación, corrieron y esquivaron a las personas del lugar, cruzaron la calle y terminaron en un callejón.
Seung Hyun: - agarra de los hombros a la pelirroja, enojado - ¿Qué pasa contigo? Sagaji – eleva la voz – sagaji.
Oriana: - queda callada, tratando de recuperar el aliento, totalmente asustada y con voz temblorosa por fin habla – dayonaji (claro que sí).
Seung Hyun se da cuenta de su acción y suelta a la muchacha, ésta estaba aterrada al estar con él en ese callejón.
Mientras esto sucedía, Ingrid, se acercaba a la puerta del departamento, relajada al pensar que Oriana había vuelto temprano y pensando en acabar el asunto del jean para su amiga. Sin embardo, el entrar se encuentra con dos cafés humeantes y espumantes y cupcakes de varios colores que adornaban la mesa al levantar la vista se tropieza con la sonrisa del simpático amigo de su hermana, Eun Pyo. Sí, él. ¿Qué hacía allí, con semejante gesto? No, imposible, esto no estaba pasando. Retrocede un paso y cierra la puerta. Ahora sí, piensa un segundo y reincide… pero no, el panorama no había cambiado, nada era una imaginación, extraña por cierto. Él estaba allí, aunque ahora no estaba sonriente, sino más bien confundido.
Ingrid: - extrañada - ¿Qué significa esto?
Eun Pyo: - sonriendo nuevamente – Annyong. Pensé que llegarían cansadas… ¿y Oriana?
Ingrid: - se acerca a la mesa, saluda al joven brevemente y lee una nota que le había dejado Oriana- Que tonta. – hace un bollo con el papel y lo lanza a un costado. Habla a Eun Pyo – Fue a comprar unas cosas, no tarda ¿esto… - apuntando  - … es para ella?
Eun Pyo: No, es para ustedes, pero como Oriana no está me beberé su café antes que se enfríe.
Ingrid: Bueno… Gracias – se sienta y bebe un sorbo – A Oriana no le gusta el café.
Eun Pyo: - con disimulo – ¡Oh! Cierto. Me había olvidado de eso – cambiando el tema – ¿Te enteraste lo del ahjussi del restaurante?
Ingrid: Si, que suerte tienen los que no se bañan – bebe otro sorbo y agarra un cupcake.
Eun Pyo: Cierra los ojos.
Ingrid: Muo? (¿Qué dices?) – desconfiada.
Eun Pyo: Es una sorpresa.
Ingrid: No me gustan las sorpresas.
Eun Pyo: - desentusiasmado – Eh… está bien – le acerca una caja a la joven latina. – Charan. Lo gane en un concurso de baile.
La muchacha, sonriente de la alegría, agarra y revisa su contenido. se trataba de un celular. Observa al muchacho, quien, acostumbrado a las reacciones de la cocinera, se prepara para recibir un efusivo agradecimiento, pero ella solo le palmeó el hombro y le agradeció con un sencillo kamsa hamnida  (gracias). El surcoreano, un tanto decepcionado, agrega – Ya viene con chip y le agendé mi número.
Ingrid: - sin quitar la vista del celular – Ah sí, Oriana suele agendarme números de sus amigos. Agendaré el de Seung Hyun.
Eun Pyo: - al ver a la muchacha entusiasmada con su regalo, sin registrarlo en lo absoluto – Tu café se enfría.
Ingrid: Ah claro – bebe más café, come un pedazo de cupcake y sigue con el móvil.
EunPyo pensaba lo diferentes que eran las hermanas Correa a pesar de haber nacido en el mismo hogar, criadas por la misma familia… Seung Hyun tenía razón. Eran muy distintas… por cierto ¿quieren saber que ocurría con ellos? Pues lo sabrán en otro capítulo. No, no es así, no me apuñalen por favor y menos cuando me esté bañando (delirios de la escritora)
La pelirroja miraba de lado a otro buscando la manera de escapar ¿por qué la había llevado hasta ese callejón? ¿Qué pensaba hacer con ella?
Seun Hyun: No. You DON’T UNDERSTAND (tu no entiendes) – tratando e relajarse – Podrías decirme… ¿de dónde sacaste esas palabras?
Oriana: i-sekia (cabron, hijo de…)? – al ver que se enoja aún mas – Why? Why? (¿por qué?) – pregunta nerviosa-
Seung Hyun: I- se… Eso es un insulto. ¿Entiendes? UN INSULTO.
Oriana: No intentes confundirme – sacando la lista – Esta lista la hizo Ingrid para mí.
Seung Hyun: ¿Eh? A ver, cuando dijiste… -traga saliva y apenas quiere hablar – Chauheyo – seriamente - ¿A qué te referías?
Oriana: - cansada de seguir discutiendo – A… que… NO… me agradas.
Seung Hyun: - También cansado – Eso no significa… Aiish estas equivocada. Eso significa gustar.
Oriana: - indignada – No puedo creer…
Seung Hyun: Pues cree…
Oriana: - continua sin escucharlo – Eres de lo peor ¿crees que voy a dudar de mi hermana? ¿Qué voy a confiar en un desconocido como tú? ¿Ah?
Seung Hyun: Lo que yo estoy diciendo es la verdad. La simple verd…
La cocinera aprovecha la distracción del muchacho y lo empuja – Déjame en paz – trata de escapar pero es alcanzada por el joven, quien apenas abre la boca para emitir una palabra, y ella, sin dudarlo lo golpea en la cara (con el puño cerrado). Desconcertado por el golpe que acaban de propinarle, el muchacho se tropieza, quedando en el suelo. Para esto la pelirroja había escapado a toda la velocidad que su instinto de superviviencia le podía proporcionar. Desea volver a casa y olvidar todo lo ocurrido, lugar en el que estaban Ingrid y Eun Pyo, por cierto…
Eun Pyo: - cansado de la poca atención que recibía de su pseudo anfitriona– ¿Va a tardar mucho Oriana?
Ingrid: - deja a un lado el celular – Debe estar metiéndose en problemas – con una sonrisa pícara.
Eun Pyo: ¿A qué te refieres? – pregunta interesado.
Ingrid: Bueno… yo le hice una lista ¿recuerdas que la muy descarada dijo que abandonaría las clases de coreano? Bueno, ahora va a querer volver.
Eun Pyo: No entiendo.
Ingrid: Sucede que esa “lista” es falsa  – al ver que el muchacho sigue sin entender –. Las palabras están mal, no significan lo que significan en realidad.
Eun Pyo: - asombrado – Que sutil.
Ingrid: Imagínate a Ori haciendo el ridículo – ríe sola - ¿No crees que fue una buena broma?
Eun Pyo: Muy ingenioso. Pero… Ori, ella… ¿No era mejor hablar con ella tranquilamente?
Ingrid: ¿Con Oriana? Realmente no la conoces. Imagínate diciendo un montón de palabras que en realidad significan otras. ¿Te imaginas la reacción de la gente?
Eun Pyo: - riendo – Realmente puede ser divertido.
Los jóvenes comienzan a parodiar a la cocinera e imaginar varias situaciones y se ríen de esto un rato, pero sus rostros se tornan hacia la sorpresa al ver entrar a la pelirroja al departamento, apresurada, sin aliento y blanca como un papel. Ella cierra rápidamente la puerta, tratando de recuperar el aliento. Visualiza a su hermana junto con su amigo, este último preocupado se le acerca. Oriana lo mira apenada y como pidiéndole disculpas le dice – Golpee a Seung Hyun.
CONTINUARÁ…

Gracias por acompañarnos hasta este capítulo!!! Ingrid, con sus pequeñas maldades, más los pensamientos de Ori, han tenido desagradables consecuencias… Cuando se aclaren las cosas, pedirá una disculpa nuestra querida pelirroja?
Encuentran algo raro en la actitud de Eun Pyo? Yo si (XD) Puede ponerse más extraño… No se lo pierdan.

Y ahora… Diviértanse con la lista!!!! (de las palabras que Ori usó)
chugul-e: Por favor (¿quieres morir?)
i-sekia: Por qué? (hijo de p*ta, cabrón)
hosori hajima: Tiene razón (no digas tonterías)
Kojio: Disculpe para pedir permiso (lárgate)
Chauheyo: No me gradas (me gustas).
chal senguiota: No confío en ti (eres guapo).
Dayonaji: No entendí (claro que sí).
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